En un inicio de postemporada marcado por la enfermería, los Lakers de Los Ángeles demostraron su profundidad de plantilla al imponerse este sábado 107-98 a los Rockets de Houston. Con esta victoria, el conjunto angelino toma ventaja en el primer duelo de la serie de primera ronda de los playoffs en la Conferencia Oeste.
Ante las bajas de Luka Doncic y Austin Reaves, fuera por lesión desde principios de abril, emergió la figura de Luke Kennard. El escolta firmó la mejor actuación de su carrera en postemporada al encestar 27 puntos, convirtiéndose en el factor X del encuentro.
Por su parte, LeBron James volvió a ejercer de director de orquesta con un doble-doble de 19 unidades y 13 asistencias, mientras que Deandre Ayton dominó la pintura con 19 puntos y 11 rebotes, asegurando la ventaja para los cuartos preclasificados.
Los Rockets también enfrentaron contratiempos de última hora. Su principal referencia ofensiva, Kevin Durant, fue descartado poco antes del salto inicial debido a una contusión en la rodilla derecha. Sin su estrella, el joven núcleo de Houston se vio superado por la precisión de los Lakers, que lanzaron para un impresionante 60,6% de campo.
Aunque Alperen Sengun (19 puntos) y Jabari Smith Jr. (16 puntos y 12 rebotes) intentaron mantener a los Rockets en la pelea, la defensa de Los Ángeles fue implacable, limitando el acierto de Houston a un pobre 37,6%.
La jornada del sábado en el Oeste se completó con un duelo de alta intensidad entre los Denver Nuggets y los Minnesota Timberwolves, que terminó con victoria para los vigentes campeones por 116-112.
La serie entre Lakers y Rockets continuará con la presión sobre Houston, que deberá ajustar su ofensiva a la espera de noticias sobre la evolución física de Durant.
Con información de: Líder