Fumar tabaco al aire libre: Las consecuencias de la inhalación pasiva
Salud
Fumar tabaco al aire libre: Las consecuencias de la inhalación pasiva
Los fumadores pasivos no están exentos de desarrollar patologías a causa de una inhalación del humo del tabaco.
3-Junio-2026 10:20
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3-Junio-2026 10:20
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Foto: Cortesía.
Compartir espacios públicos abiertos o sentarse en la terraza de un establecimiento junto a personas fumadoras representa un riesgo real y silente para la salud. El tabaquismo pasivo o inhalación pasiva también se produce aunque estés al aire libre.
Una exposición peligrosa que cada año provoca la muerte de 1,2 millones de personas, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Además, los expertos aseguran que por el momento no está clara la cual debe ser la distancia mínima de seguridad para evitar esa inhalación pasiva.
La mayoría conoce las consecuencias que el tabaco convencional provoca en los fumadores: desde la subida de la presión arterial hasta enfermedades respiratorias irreversibles y cáncer de pulmón. Sin embargo, los fumadores pasivos no están exentos de desarrollar patologías a causa de una inhalación del humo del tabaco.
“Si una persona está en una terraza respirando durante media hora o una hora el humo del tabaco, aunque el fumador de la mesa de al lado ya no esté, las concentraciones de sustancias quedan en el aire y van a ser inhaladas por otras personas”, explica Carlos Rábade, secretario general de la Sociedad Española de Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) y neumólogo en el Hospital Clínico de Santiago de Compostela, España.
Respirar este aire contaminado perjudica la salud, porque representa un riesgo aumentado para la enfermedad cardiovascular y el cáncer, empeora la enfermedad coronaria, el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (enfisema, bronquitis crónica).
El mayor riesgo, los niños
En los niños se ha demostrado que produce mayor riesgo de síntomas e infecciones respiratorias, asma y otitis. También produce una disminución de peso en los recién nacidos de madres no fumadoras pero que conviven con fumadores.
Además, el tabaco convencional y sus derivados (vapers, cigarrillos electrónicos) contienen multitud de componentes tóxicos que tardan mucho tiempo en eliminarse.
"Se sabe que la nicotina aumenta el riesgo cardiovascular, la probabilidad de sufrir un ictus, un infarto, enfermedades respiratorias y que está relacionada con numerosos tipos de cánceres", apunta Noa Rey, farmacéutica y presidenta del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT).
El especialista de SEPAR insiste en que el tabaquismo pasivo también se asocia a enfermedades cardiovasculares, al empeoramiento de enfermedades respiratorias y a procesos neoplásicos.