Investigadores de la Universidad de McMaster, Canadá, han descubierto la manikomicina, un nuevo antibiótico que mata a algunas de las bacterias más peligrosas y resistentes a los medicamentos del mundo utilizando un mecanismo completamente novedoso, lo que abre la puerta a una nueva clase de tratamientos.
El compuesto, descubierto por un equipo liderado por Gerry Wright, de McMaster, ha demostrado una eficacia temprana contra patógenos prioritarios como Salmonella, E. coli y Klebsiella.
A diferencia de cualquier antibiótico actual, el nuevo compuesto funciona bloqueando el sitio de salida del ribosoma, la maquinaria productora de proteínas que se encuentra dentro de cada célula bacteriana.
El hallazgo, cuyos detalles se han publicado este miércoles en Nature, supone un avance significativo en la lucha contra la resistencia bacteriana (uno de los problemas de salud global más graves) y demuestra que cepas de bacterias del suelo ya estudiadas aún albergan compuestos novedosos.
Otros fármacos del mercado
Ningún antibiótico recetado en las clínicas hoy en día "hace lo que hace la manikomicina. Ni la azitromicina, ni la tetraciclina; ninguno de ellos. Por lo tanto, no solo hemos encontrado un candidato a fármaco completamente nuevo, sino que también hemos establecido un objetivo completamente nuevo en las bacterias que potencialmente podría ser explotado con otros fármacos nuevos".
Y es que, dado que la mayoría de los antibióticos utilizados hoy en día atacan el mismo puñado de vulnerabilidades en el ribosoma, las bacterias han desarrollado amplias estrategias de defensa contra tales ataques; sin embargo, los fármacos que atacan una parte diferente del ribosoma (el sitio de salida) las dejan indefensas.
"Incluso los fármacos recién descubiertos que atacan esos mismos objetivos antiguos pueden enfrentarse rápidamente a la resistencia", afirma Wright, profesor del Departamento de Bioquímica y Ciencias Biomédicas de McMaster.
Para Wright, el ribosoma es como la línea de montaje de una fábrica: Los componentes terminados deben retirarse de la línea antes de que la siguiente pieza pueda avanzar pero la manikomicina bloquea el carril de salida, "lo que provoca que todo el proceso de montaje se atasque y, finalmente, se detenga por completo. Y, sin la capacidad de producir proteínas, las bacterias no pueden sobrevivir".
El descubrimiento de la manikomicina se basa en un trabajo que comenzó hace más de 75 años, cuando los científicos descubrieron por primera vez que la bacteria del suelo Streptomyces rimosus producía oxitetraciclina, un nuevo y potente fármaco que ayudaría a introducir a la medicina en la era de los antibióticos.
EFE.