Un estudio internacional liderado por el Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (Ibima) y la Universidad malagueña (UMA) demostró que el tejido adiposo influye directamente en la progresión del Alzheimer. La investigación confirma que la obsesidad y la diabetes son factores de riesgo metabólicos clave que comparten disfunciones críticas en la grasa corporal.
Para evaluar este impacto, los científicos realizaron un experimento basado en el trasplante de tejido adiposo visceral desde modelos animales con obesidad y diabetes hacia modelos murinos predispuestos a desarrollar síntomas similares al Alzheimer. Dos semanas después de la intervención, el equipo analizó los cambios biológicos tanto en la grasa como en el cerebro, descubriendo un incremento notable en la patología asociada a la proteína tau, acompañada de una alarmante activación de procesos neuroinflamatorios.
Aunque la proteína tau es vital para la estructura neuronal, en el Alzheimer sufre alteraciones anómalas. El investigador principal, David Baglietto Vargas, busca descifrar los mecanismos inflamatorios exactos que detonan este deterioro.
Actualmente, el equipo analiza el impacto de una dieta occidental alta en azúcares y carbohidratos para determinar cómo los malos hábitos alimenticios alteran el tejido adiposo y aceleran el desarrollo de esta enfermedad.
EFE / Noticias Venevision