Las autoridades de Chile confirmaron el fallecimiento de dos personas y reportaron a más de 2.000 aisladas tras el paso de un nuevo sistema frontal que azota la zona centro-norte y sur del país. Las muertes ocurrieron en la Región de Los Ríos luego de que un árbol derribado por los fuertes vientos impactara el vehículo en el que transitaban las víctimas; un hecho que ya está bajo investigación policial. El temporal mantiene la alerta roja por intensas lluvias y riesgo de crecidas de ríos, dejando además a más de 180.000 usuarios sin suministro eléctrico.
De acuerdo con el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), la emergencia deja un balance provisional de 347 personas damnificadas, 88 albergadas, 11 viviendas destruidas y más de un millar de inmuebles con daños de diversa consideración. Ante este escenario, los organismos de seguridad mantienen órdenes de evacuación preventiva en localidades golpeadas del sur como Bío Bío, La Araucanía y Los Ríos, así como en las regiones de Ñuble y Coquimbo. Esta contingencia se suma a las severas tormentas de semanas previas en diez regiones chilenas, las cuales cobraron la vida de 13 personas.
Por su parte, la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) proyectó que las precipitaciones continuarán por encima de los parámetros normales durante los próximos tres meses, impulsadas por un fenómeno de El Niño activo que se extenderá hasta el otoño austral de 2027. La institución subrayó que los eventos climáticos registrados desde el mes pasado figuran entre los más significativos de las últimas décadas en la nación suramericana.
Con información de EFE