Un total de 395 personas fallecieron en Austria en junio debido a las altas temperaturas, marcando la cifra más alta para este mes desde que comenzaron los registros en 2017. El dato representa un incremento del 132 % respecto a junio del año pasado, impulsado por una ola de calor que estableció una temperatura máxima récord de 40,1 °C para ese periodo.
La ministra de Sanidad, Korinna Schumann, advirtió que las cifras reflejan que el calor representa una "amenaza concreta para la salud y la vida", señalando que las consecuencias del cambio climático plantean nuevos desafíos para el sistema sanitario. Por su parte, la Agencia Estadística de Austria reportó que la mortalidad total aumentó un 29 % entre finales de junio y principios de julio en comparación con la media de los últimos 25 años.
Con información de EFE