La alianza OPEP+, liderada por Arabia Saudí y Rusia, evalúa mañana domingo si aprueba por sexto mes consecutivo un aumento de su oferta de petroleo, a partir de septiembre, pese a que sus suministros siguen mermados por la guerra en Oriente Medio.
La decisión deberá ser adoptada en una teleconferencia por los ministros del sector de Arabia Saudí, Rusia, Irak, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán, según informó la sede de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en Viena.
Se trata de siete de los 21 'petroestados' de la alianza entre la OPEP y varios países, que llevan más de un año revirtiendo de forma gradual, mediante moderados incrementos, los recortes voluntarios del bombeo que aplicaron en 2023 para apuntalar los precios del crudo.
Sobre la mesa de negociación está el último tramo de ese plan: un aumento de 188.000 barriles diarios (bd) —idéntico al de los últimos cuatro meses— con el que se completaría el desmantelamiento de una reducción conjunta de 1,65 millones de barriles diarios (mbd).
Según los observadores del mercado, se prevé que, tras avalar mañana esa subida, la alianza mantenga congelado el nivel oficial de sus suministros durante el último trimestre del año.
En cualquier caso, las actuales cuotas de producción rigen de facto solo sobre el papel, dadas las graves perturbaciones en el suministro de crudo a los mercados internacionales de miembros clave de la OPEP+ —como Arabia Saudí, Irán, Irak y Kuwait— provocadas por la guerra desatada a fines de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.
A ello se añade una caída de la producción rusa debido a los ataques contra infraestructuras petrolíferas con los que Ucrania busca limitar las agresiones de Moscú.
EFE.