Un equipo internacional de investigadores —liderado por la Universidad de Navarra, el ISGlobal y la Universidad de Harvard, entre otras instituciones— elaboró un mapa de distribución geográfica del ganado para analizar su cercanía con las poblaciones humanas y determinar cómo influye en la transmisión de la malaria.
El estudio, publicado por BMJ Global Health, ha aplicado por primera vez un enfoque de epidemiología ambiental para analizar si los animales de cría potencian o neutralizan los posibles contagios.
Según ha informado la española Universidad de Navarra (UN), los científicos llevan años intentando controlar los vectores de transmisión de la malaria. En concreto, existe un intenso debate sobre el papel del ganado en la propagación de la misma, que desemboca en dos hipótesis: la zooprofilaxis y la zoopotenciación.
La primera hace referencia al uso del ganado como fuente alternativa de sangre, para, de ese modo, desviar a los mosquitos vectores de las personas. La zoopotenciación, en cambio, sostiene que los animales de cría podrían aumentar la población de mosquitos vectores y favorecer así la transmisión de la enfermedad.
Pero los estudios realizados hasta ahora sólo consideraban al ganado como un recurso de los hogares particulares, sin entrar a analizar su posible efecto como factor de exposición ambiental de una zona más amplia que abarcara los diferentes hogares.
El nuevo estudio desarrolla un nuevo enfoque espacial sobre el número de cabezas de bovino en un área concreta para caracterizar al ganado como una variable ambiental.
Información de EFE