Trujillo, una tierra conocida por su espiritualidad, está listo para vivir la Semana Mayor con actividades de tradición y fe.
La programación en cada parroquia de la región varía según sus costumbres. Por décadas, la feligresía católica realiza viacrucis y procesiones que son conocidas por pasar de generación en generación. El Viacrucis Viviente de Tostós, en Boconó, es la representación más famosa de los Andes venezolanos, donde todo el pueblo se transforma en un escenario bíblico. Cuenta con 55 años de tradición ininterrumpida.
Asimismo, el Viacrucis Viviente de Tres Esquinas es una manifestación declarada Patrimonio Cultural del estado. Tiene 51 años de historia y destaca por su organización técnica y la masiva participación de actores que, en años recientes, han trasladado la puesta en escena a las avenidas principales de Valera y Trujillo.
Por otro lado, los Penitentes de La Cejita, costumbre única en el país, está inspirada en las procesiones de Málaga y Sevilla; fue instaurada en 1961 y suma ya 65 años de tradición. Se caracteriza por las cofradías de hombres y niños que visten túnicas y capirotes (conos que cubren el rostro) para pagar sus promesas en absoluto anonimato y silencio. También la Iglesia y la Gobernación organizan actividades como alabanzas a Dios y a San José Gregorio Hernández en Valera el Jueves Santo, la tradicional procesión de Jesús Nazareno en diferentes partes de la región y la visita de los siete templos.
Noticias Venevisión: Eliph Catalina Fernández.