Una investigación realizada con ratones y liderada por el grupo de Enfermedades Cardiovasculares del Vall d’Hebron Instituto de Investigación (VHIR) de Barcelona señala la acumulación de compuestos químicos derivados del metabolismo en las células cardíacas como la principal causa del deterioro y la insuficiencia del corazón con el envejecimiento.
Publicado en la revista Aging Cell, el estudio analiza modelos de animales que alcanzan edades avanzadas combinados con modelos celulares de simulación de envejecimiento.
Así, los investigadores han identificado que los productos de glicación avanzada (AGEs), compuestos químicos derivados del metabolismo, hacen que las mitocondrias pierdan la capacidad de generar energía dentro de las células.
Este proceso tiene un efecto en cadena: el daño químico también afecta a los lisosomas, responsables de eliminar los componentes celulares dañados, y provoca una alteración progresiva del sistema de reciclaje celular.
Al mantenerse dicho estrés celular, una parte de los cardiomiocitos entra en un estado de senescencia, envejecimiento celular en el que las células detienen su división, que les permite vivir, pero altera su función normal.
"Estas células, aunque no mueren, desarrollan cambios estructurales y funcionales importantes y adoptan un perfil proinflamatorio que se propaga localmente y contribuye al deterioro del corazón", explica la investigadora principal del grupo, la doctora Marisol Ruiz.
Los resultados del estudio abren la puerta a nuevas vías terapéuticas pensadas para prevenir o retrasar la insuficiencia cardíaca ligada a la edad.
En concreto, los expertos instan a intervenir sobre los mecanismos implicados en la generación de AGEs y a restaurar la actividad digestiva de los lisosomas.
"La identificación de este mecanismo nos permite entender mejor cómo el envejecimiento favorece el inicio de una insuficiencia cardíaca y abre nuevas oportunidades para desarrollar terapias dirigidas a proteger el corazón", concluye Ruiz.
EFE