El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció este viernes 24 de abril una serie de medidas drásticas para fortalecer y agilizar la aplicación de la pena de muerte federal.
El Ejecutivo ha ordenado la readopción del protocolo de inyección letal y la inclusión de métodos adicionales como los pelotones de fusilamiento, la electrocución y la asfixia con gas. El fiscal general interino, Todd Blanche, señaló que estas acciones buscan revertir la parálisis impuesta durante la administración anterior y asegurar que los "criminales más peligrosos", incluidos terroristas y asesinos de niños, reciban el castigo máximo previsto por la ley.
La nueva política, amparada en una orden ejecutiva del presidente Donald Trump, contempla además una propuesta legislativa para simplificar los procesos de apelación y limitar las peticiones de clemencia.
Para facilitar este incremento en las ejecuciones, las autoridades evalúan la ampliación del corredor de la muerte federal o la construcción de nuevos centros especializados que permitan implementar los diversos métodos de ejecución autorizados.
EFE