La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó, en su informe correspondiente a 2025, su preocupación por la escalada de ataques violentos en Haití y las deficiencias en la respuesta estatal para prevenirlos en medio de una espiral de violencia que envuelve al país caribeño desde años.
La violencia generalizada en Haití "ha perturbado los medios de vida, el acceso al transporte, la educación y la atención médica, con impactos significativos en el proyecto de vida de los niños", señaló el análisis de la CIDH, que también expresó su inquietud por el surgimiento de brigadas ciudadanas armadas que participan en enfrentamientos violentos.
El país caribeño, el más pobre de América, "enfrenta una crisis humanitaria cada vez más aguda y su capacidad para asegurar el goce efectivo de derechos humanos básicos se ve obstaculizada por la insuficiencia de financiamiento", cita la CIDH.
Ya que, agrega el informe, citando a la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), el país solo "operaba con solo un 9 % de los 908 millones de dólares requeridos para satisfacer sus necesidades humanitarias".
Aunque indica que "el goce efectivo de los derechos humanos continúa amenazado por el contexto de la violencia generalizada" en el país donde en 2025 se produjeron más de 8.100 asesinatos y gun el aumento sostenido del numero de personas desplazadas internamente.
Los infantes, los más impactos por la violencia
Respecto a los derechos de los menores de edad, la Comisión expresó "su profunda preocupación" por el impacto que el contexto de violencia generalizada en el país ha tenido en esta población.
Según datos de la Unicef citados por la Comisión, la violencia en Haití provocó el desplazamiento de más de 680.000 niños y niñas, y dejó a más de 3,3 millones en necesidad de asistencia humanitaria en 2025, mientras que la inseguridad alimentaria afecta a alrededor del 25 % de la población infantil y aumenta de manera constante, y un millón de niños están en situación de crisis, lo que exige medidas urgentes.
Los menores siguen siendo asesinados y heridos en ataques de pandillas, operaciones policiales y grupos paramilitares, apuntó el informe. Así, durante la primera mitad del año pasado, al menos 68 niños y niñas fueron asesinados o heridos, y al menos siete fueron secuestrados para luego pedir rescate.
EFE / Noticias Venevision