El Índice de Precios de Consumo (IPC) de EE.UU. bajó siete décimas hasta el 3,5 % en junio tras la caída en los precios de la energía, por debajo del 3,7 % pronosticado de los analistas, que ya preveían una moderación del repunte inflacionario impulsado por el alza del combustible tras el conflicto con Irán.
La inflación subyacente, que excluye los volátiles índices de energía y los alimentos, bajó al 2,6 %, tres décimas menos que en mayo, informó este martes el Buró de Estadísticas Laborales (BLS).
En términos mensuales, la inflación decreció un 0,4 % en el sexto mes de 2026, después del incremento del 0,5 % anterior, en la mayor caída registrada desde abril de 2020, cuando este índice bajó ocho décimas.
Por otro lado, el dato subyacente intermensual se mantuvo estable tras el 0,2 % anterior.
El índice de energía cayó un 5,7 % en junio, en coincidencia con la entrada en vigor de un alto al fuego en el conflicto iniciado por EE.UU. e Israel contra Irán el 28 de febrero y la firma de un memorando de entendimiento entre Washington y Teherán con garantías para restablecer el tráfico por el estrecho de Ormuz, vía clave de crudo.
Esta moderación fue la que más contribuyó a la disminución del índice general, compensando con creces los aumentos en otros índices, como los de vivienda y alimentos, según el BLS.
La caída de junio tuvo lugar después de subidas en mayo (3,9 %), abril (3,8 %) y marzo (10,9 %), que golpearon el bolsillo de los estadounidenses, en vilo ahora por la posible alza en los precios del combustible tras la reciente ruptura de la tregua y la disputa por el control del paso marítimo.
EFE