La FIFA reconoció este miércoles, en una reunión celebrada en Rabat, que cometió errores en su proyecto fallido del FIFA Forward Enterprise (FFE), mediante el cual pretendía vender participaciones del Mundial a inversores privados, y advirtió de que no tolerará "ningún ataque" a su integridad y de que tomará todas "las medidas necesarias" para defender su reputación.
En un comunicado de prensa, el organismo explicó que el Consejo de la FIFA y las federaciones miembro no pretendían que se sintieran excluidas del proceso y admitió que éste "debería haberse gestionado de otra manera" y que también se cometieron errores "tras la filtración de la propuesta a los medios de comunicación".
Además, en una carta aparte dirigida al Consejo de la FIFA y a las federaciones miembro, se ofrecieron disculpas por estos errores "y se asumió el compromiso de garantizar que no se repitan", para lo que se llevará a cabo una revisión y se presentará un informe al Consejo de la FIFA en su próxima reunión.
"Tras la retirada del proyecto, se acordó que la FIFA no tolerará más ataques a su integridad, buen gobierno y debido proceso, y que adoptará todas las medidas necesarias para proteger y salvaguardar su nombre y reputación. Siempre se aprende de esta experiencia, y la FIFA seguirá mejorando sus procesos. (...) Si bien se cometieron errores, todo lo que se hizo se realizó en pleno cumplimiento del marco normativo de la FIFA", añade la nota.