El Banco de España elevó este viernes una décima, al 2,3 %, su previsión de crecimiento para 2026, impulsado por el plan de respuesta del Gobierno español ante la guerra en Oriente Medio, que supondrá un costo de 5.000 millones de euros.
Este crecimiento es el resultado neto de sumar dos décimas por la aceleración de la economía en el cuarto trimestre, de restar cuatro décimas del impacto de la guerra en Irán y de sumar otras tres décimas por el plan de respuesta del Gobierno.
De esta forma, sin la crisis por el conflicto en Oriente Medio la previsión habría subido al 2,4 %, mientras que, contando con la guerra, pero sin el plan para mitigar sus efectos, habría bajado al 2 %, según las proyecciones macroeconómicas actualizadas por el Banco de España este viernes.
Al margen de esta crisis sobrevenida, el crecimiento económico se seguirá apoyando fundamentalmente en la demanda interna (consumo e inversión), que aporta tres puntos porcentuales al avance del 2,3 %, mientras que la demanda externa (exportaciones e importaciones) restará 0,7 puntos.
En los próximos trimestres se seguirá creando empleo, aunque a un ritmo más moderado -del 2,2 % en 2026 frente al 2,7 % de 2025-, y la tasa de desempleo reducirá su ritmo de mejora respecto a lo observado en los años precedentes, hasta situarse en el 9,9 % en este ejercicio.
Según las proyecciones del Banco de España, la inflación subirá hasta el 3 % debido, entre otros factores, al "súbito encarecimiento de las materias primas energéticas -petróleo y gas- tras el estallido del conflicto", mientras que la inflación subyacente aumentaría un 2,7 % en 2026.
La senda esperada de déficit público se eleva dos décimas en 2026, al 2,3 % del PIB, mientras que el nivel de deuda sobre PIB se revisa a la baja debido al mayor crecimiento del PIB nominal, y bajaría al 99,2 % del PIB en 2026.
Para 2027, el Banco de España corrige dos décimas a la baja la previsión de crecimiento, hasta el 1,7 %, por los efectos de la crisis de precios de 2026, que se trasladarían parcialmente al año siguiente, y por la reversión del impulso fiscal.
EFE