El ministerio de Salud de Chile declaró este martes una alerta sanitaria por hantavirus, y otras enfermedades transmitidas por mosquitos y animales, en trece de las dieciséis regiones del país austral, desde Atacama a Magallanes.
El decreto, publicado en el Diario Oficial, abarca de norte a sur, y estará vigente hasta el 31 de julio de 2027, pero no implica que exista una epidemia en curso o una atención de salud desbordada.
Chile fue azotado en las últimas semanas por un intenso temporal en diez de estas regiones, produciendo desbordamiento de caudales, inundaciones, además de otros daños a infraestructuras, y las lluvias no han cesado aunque bajaron su intensidad.
La situación ha sido calificada como una «multiamenaza sanitaria» debido a que se presenta de forma simultánea con otros virus como el dengue, zika, chikungunya o la fiebre amarilla y la influenza aviar, cuya alerta se extendió a todo el país.
La medida es preventiva y otorga facultades extraordinarias para abordar emergencias de grave riesgo sanitario, controlar, y gestionar recursos de forma expedita.
En Chile, donde el hantavirus es endémico, predomina la variante Andes, una de las más peligrosas y la única que puede transmitirse de persona a persona.
El virus, que puede causar complicaciones cardiorrespiratorias graves, es transmitido por el llamado ratón de cola larga, una especie que habita principalmente en zonas rurales y semirurales de casi todo el país y en los bosques húmedos del sur austral.
La autoridades han solicitado a las personas estar atentas a síntomas como fiebre, dolor muscular intenso y dificultad respiratoria para pedir inmediatamente atención médica.
EFE