alrededor del presidente Vladimir Putin tras informes de una agencia de inteligencia europea que alertan sobre posibles intentos de asesinato y un "riesgo de golpe de Estado".
Las medidas incluyen la instalación de sistemas de vigilancia en los hogares de sus colaboradores más cercanos y restricciones severas para su personal directo, como la prohibición de usar transporte público y la obligación de utilizar teléfonos sin acceso a internet. Además, el informe señala que el mandatario ha evitado visitar instalaciones militares en lo que va de 2026, optando por permanecer semanas en búnkeres.
El dossier vincula específicamente al exministro de Defensa y actual secretario del Consejo de Seguridad, Sergei Shoigu, con el riesgo de una insurrección debido a su persistente influencia en el alto mando.
Paralelamente, el Servicio Federal de Protección (FSO) ha extendido su cobertura de seguridad personal a otros diez altos mandos tras una acalorada disputa entre el jefe del Estado Mayor, Valery Gerasimov, y el director del FSB, Alexander Bortnikov, por la falta de protección tras el asesinato de un teniente general a finales de 2025.
EFE