Los astronautas de Artemis II hicieron sus primeras declaraciones tras regresar sanos y salvos de su histórica misión este sábado, en un acto en Houston en el que destacaron su unión y aprecio por la Tierra y la humanidad.
Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen se presentaron en una rueda de prensa para celebrar su vuelta en el Johnson Space Center de la NASA, en Houston, y compartieron sus sensaciones, claramente emocionados y reflejando su buena sintonía.
"Estamos unidos para siempre. Nadie aquí abajo va a saber nunca lo que los cuatro hemos pasado. Y ha sido la cosa más especial que pasará jamás en mi vida", dijo Wiseman dirigiéndose a sus compañeros y recordando que, "hace 24 horas, la Tierra era así de grande en la ventana".
Glover, por su parte, aseguró que no ha "procesado" los diez días de este viaje espacial histórico que pasó alrededor de la Luna y dio las gracias a Dios, a sus familias y a la agencia espacial.
Le siguió Koch, que reflexionó sobre lo que es una tripulación: "Un grupo que está metido en esto todo el tiempo, que pase lo que pase, rema al unísono en cada minuto con el mismo propósito, que está dispuesto a sacrificarse en silencio unos por otros, que ofrece gracia y también pide rendición de cuentas".
La astronauta protagonizó uno de los momentos más emotivos al quedarse sin palabras durante después de recordar que lo que más le "impactó" no fue ver la "diminuta Tierra", "sino toda la negrura que la rodeaba".
"La Tierra era simplemente este bote salvavidas colgando, en el universo (...) Planeta Tierra, ustedes son una tripulación", dijo.
El canadiense Hansen, que tuvo el último turno, apuntó a la "experiencia humana" como parte de la misión, al compromiso de la tripulación por vivir con "alegría" y a su "amor" por "contribuir" al trabajo, y después se reunió cerca a sus compañeros y dio un mensaje final al público.
Información de EFE