El presidente de la Sociedad Venezolana de Acuicultura, Eduardo Castillo, resaltó las potencialidades de crecimiento que posee el sector y su actividad productiva ante la posible llegada de nuevas inversiones y la apertura comercial con Estado Unidos.
«Tiene que haber todo un cambio completo a nivel legislativo para que tengamos esas condiciones y este potencial que están desarrollando otros países vecinos podamos también desarrollarlos aquí en Venezuela y aprovechar nuevos mercados como el americano que se abre a la posibilidad de desarrollo para la acuicultura», dijo Castillo.
Enfatizó que la acuicultura en Venezuela enfrenta «nuevos retos» ligado a las leyes que la rigen e insistió en que «tiene que generarse una legislación propia para ella para pasar de una legislación que es un poco limitante en el desarrollo a una legislación que sea promotora de la actividad», acotó.
Castillo explicó que actualmente no existe un instrumento legal que otorgue concesiones a los empresas en períodos mayores a 10 años para que puedan instalar jaulas para cultivos en las aguas continentales del país.
Comentó que las estimaciones apuntan a que se podría alcanzar una producción de 600 mil tonelada de camarones y un incremento importante en la producción de algas. «Esto genera un tremendo impacto social porque generamos empleos de calidad en zonas que son altamente deprimidas», acotó.