El luchador español Ilia Topuria, de origen georgiano, cayó la madrugada de este lunes derrotado frente al estadounidense Justin Gaethje en el combate estelar de artes marciales mixtas de la UFC. El histórico choque se celebró en la Casa Blanca con motivo del 80.º cumpleaños del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Con este revés, Topuria, quien terminó con el rostro ensangrentado, perdió su condición de invicto y no pudo conquistar el campeonato del peso ligero en su intento por dominar una nueva división.
Aunque el hispanogeorgiano pedía con insistencia continuar la pelea una vez finalizado el cuarto asalto, los jueces y el cuerpo médico dictaminaron que no se encontraba en condiciones de seguir. De este modo, Gaethje se coronó como el nuevo monarca de las 155 libras dentro del octágono instalado en el jardín sur de la residencia presidencial, donde Trump presenció las acciones en primera fila junto a la primera dama, Melania.
Los ánimos previos al combate estaban caldeados debido a que Gaethje se había burlado recientemente del divorcio de Topuria. En respuesta a estas provocaciones, el ibérico lo empujó el pasado viernes durante la rueda de prensa conjunta celebrada en el Monumento a Abraham Lincoln, en Washington.
La velada en la Casa Blanca fue anunciada oficialmente como parte de las conmemoraciones por el 250.º aniversario de la independencia de Estados Unidos, que se celebrará el próximo 4 de julio, a pesar de coincidir de forma exacta con el cumpleaños del mandatario republicano. Para el evento, el Gobierno instaló un estadio temporal en el jardín sur con capacidad para unas 4.000 personas, cubierto por una gran estructura metálica iluminada con los colores de la bandera estadounidense. Asimismo, en el parque aledaño conocido como Elipse se colocaron pantallas gigantes para recibir a más de 80.000 espectadores.
A pesar del éxito de taquilla, el espectáculo fue duramente criticado por los detractores de Trump, quienes censuraron la utilización de la Casa Blanca para un evento privado con fines comerciales. El mandatario mantiene una estrecha amistad de años con Dana White, presidente de la UFC y organizador de la cartelera, la cual tuvo un costo de 60 millones de dólares. Aunque una organización ciudadana presentó una demanda para intentar frenar el combate por considerarlo un acto de corrupción —bajo el argumento de que Trump posee acciones de la empresa matriz de la UFC—, un juez federal desestimó el recurso pocas horas antes del pesaje.
EFE / Noticias Venevision