La Unión Europea (UE) aprobó este martes actualizar las listas de contaminantes en el agua con el fin de ajustarlas a los últimos dictámenes científicos, así como endurecer la supervisión y control de las aguas superficiales y subterráneas en los Estados miembros.
Tras un acuerdo alcanzado por las instituciones europeas en septiembre del pasado año después de casi tres años de negociaciones, el Consejo Europeo adoptó hoy formalmente nuevas medidas contra la contaminación química de las aguas, que implicarán la adaptación de tres textos legislativos: la Directiva Marco del Agua, la Directiva sobre las Normas de Calidad Ambiental y la Directiva sobre las Aguas Subterráneas.
Con la nueva normativa, se añaden a las listas de contaminantes del agua nuevas sustancias con efectos nocivos documentados para el medio ambiente y la salud humana. Entre otros elementos, se incluirá un "nuevo y estricto estándar de calidad a nivel de la UE" para la suma de 25 PFAS (sustancias químicas permanentes) en aguas superficiales, incluido el ácido trifluoroacético (TFA).
La actualización incluye asimismo una gama de productos farmacéuticos (como analgésicos), pesticidas, y el Bisfenol A, un plastificante y componente de los envases de plástico.
Al margen de la ampliación de la lista, se aplicarán nuevas normas de supervisión y control en aguas superficiales y subterráneas más estrictas. Para facilitar futuras revisiones, la directiva añade indicadores de microplásticos y resistencia a los antimicrobianos a las listas de vigilancia del agua de la UE, que ayudan a rastrear sustancias de creciente preocupación.
Además, se refuerzan las obligaciones de seguimiento y presentación de informes para los países de la UE, que también podrán utilizar tecnologías de teledetección y observación de la Tierra para el seguimiento de mezclas químicas en aguas superficiales.
También deberán informar sobre la calidad biológica y química, así como sobre el estado general de las masas de agua.
Para la Comisión Europea, la actualización de la normativa sobre el agua "aumentará la resiliencia hídrica de la UE y supondrá una importante contribución a la ambición de cero contaminación".
"Al establecer estándares de calidad más estrictos para nuestros ríos, lagos y aguas subterráneas, no solo protegemos la resiliencia de nuestros ecosistemas, sino que también garantizamos el acceso a agua potable y salvaguardamos la salud de los ciudadanos de la UE de hoy y de las generaciones futuras", dijo Maria Panayiotou, ministra de medio ambiente de Chipre, país que asume este primer semestre la presidencia rotatoria del Consejo de la UE.
EFE.