La Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Colombia continúa trabajando de manera coordinada con las autoridades nacionales, departamentales y locales en la respuesta al brote de fiebre amarilla en el país. Desde el inicio de la situación, la OPS ha hecho presencia en el territorio y ha activado el Sistema de Comando de Incidente (SCI) para asegurar una respuesta efectiva, en articulación con las Secretarías de Salud competentes. A lo largo del proceso, se ha ofrecido apoyo permanente para contener el brote y proteger a la población.
Entre 2024 y 2025, según el Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia, se han notificado 43 casos de fiebre amarilla en Colombia, con una letalidad cercana al 50%. El 74% de los casos se han presentado en el departamento de Tolima, que completa cinco meses enfrentando un brote activo. Este departamento no presentaba antecedentes de la enfermedad y estaba clasificada como una región de bajo riesgo.
El brote ha afectado principalmente a áreas previamente consideradas de bajo riesgo, donde las poblaciones presentan alta susceptibilidad al virus. Además, los corredores ecológicos de epizootias sugieren que el virus podría propagarse a otros lugares, lo que hace aún más relevante fortalecer las capacidades de preparación y detección temprana. En la región amazónica, algunas actividades serán integradas en el proyecto de fondo pandémico, para lo cual se requiere coordinación con los países vecinos: Brasil, Perú, Ecuador y Venezuela.
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