El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) ha elevado a 625 el número de fallecidos y a 1.792 los casos confirmados por el brote de ébola declarado en el este del país el pasado 15 de mayo.
Según el último boletín emitido por el Ministerio de Comunicación y Medios, con datos recopilados hasta el 9 de julio, la tasa de letalidad se sitúa actualmente en el 34,1 %.
Además, 764 pacientes se encuentran en situación de "aislamiento/hospitalización", y otras 295 personas han logrado recuperarse de la enfermedad.
La tasa de rastreo de contactos asciende al 78,6 %, precisaron las autoridades.
El brote se concentra en las provincias orientales de Ituri (epicentro de la epidemia), Kivu del Norte y Kivu del Sur, si bien "las investigaciones continúan sobre los dos casos detectados en Kisangani" en la provincia de Tshopo, añadió el ministerio.
El brote se declaró oficialmente el 15 de mayo en Ituri, provincia fronteriza con Uganda y Sudán del Sur.
La epidemia se propagó igualmente a Uganda, donde se han detectado 20 contagios confirmados, incluidos 15 casos que se consideran importados de la RDC y entre los que hay dos fallecimientos.
El brote se corresponde con la cepa de Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30 % y el 50 % y para la que no existe vacuna autorizada o tratamiento específico, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que considera "alto" el riesgo de expansión del brote en África subsahariana y "bajo" a escala global.
La OMS estima que el virus comenzó a circular en Ituri unos dos meses antes de declararse el brote y calificó la epidemia el 17 de mayo como "emergencia de salud pública de importancia internacional".
Se trata de la tercera peor epidemia de ébola de la historia registrada hasta la fecha, y es la decimoséptima que afecta a la RDC.
EFE