Encontrar nuevos antibióticos, dada la resistencia que hay a los existentes, es uno de los grandes desafíos de la medicina actual. Pues bien, el biotecnólogo español César de la Fuente y su equipo en la Universidad de Pensilvania podrían haber encontrado posibles candidatos, ocultos en proteínas priónicas.
De la Fuente es uno de los mayores expertos mundiales en el uso de la inteligencia artificial (IA) para descubrir nuevos antibióticos que salven millones de vidas, y su último logro aparece recogido este viernes en la revista Nature Microbiology.
Los investigadores se han centrado en los priones, unas moléculas conocidas por su papel en enfermedades neurodegenerativas raras y mortales.
Utilizando una plataforma de aprendizaje automático profundo denominada APEX, De la Fuente y sus colaboradores ha analizado 19,3 fragmentos de proteínas derivados de 2.897 proteínas priómicas y similares a los priones.
La búsqueda ha identificado 1.179 fragmentos moleculares que pueden ser capaces de matar bacterias, incluidas las resistentes a los medicamentos. Los investigadores las han llamado "prioninas".
Las funciones conocidas hasta ahora de esas proteínas estaban asociadas al mal plegamiento, la agregación y las enfermedades cerebrales.
Sin embargo, analizándolas en profundidad, los investigadores han visto que pueden tener ocultas actividades biológicas útiles y que la inteligencia artificial puede ayudar a revelarlas.
Aunque había indicios de que esta conexión con la actividad antimicrobinana podía existir, ha sido esta búsqueda profunda la que la ha revelado.
“Nuestro trabajo muestra que cuando la IA examina la biología a gran escala hasta las proteínas con una reputación sombría pueden contener instrucciones moleculares útiles. En este caso, esas instrucciones apuntan a posibles nuevos antibióticos”, afirma De la Fuente, director del Machine Biology Group de la Universidad de Pensilvania.
Su equipo ha adoptado un enfoque distinto en la búsqueda de nuevos antibióticos, y en lugar de preguntarse de dónde vienen, se ha planteado si la biología ha ocultado moléculas antimicrobianas en lugares donde los científicos normalmente no buscarían.
EFE / Noticias Venevision