Guatemala anunció la incorporación de un nuevo suplemento alimenticio en su estrategia pública para combatir la desnutrición crónica y aguda en la infancia, como parte de un plan impulsado junto al Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) tras varias pruebas piloto globales.
La iniciativa, lanzada por el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) de Guatemala y Unicef, arrancó en una fase piloto en siete municipios priorizados de los departamentos de Alta Verapaz y Totonicapán, con el objetivo de atender a 14.770 niños de entre seis y veinticuatro meses de edad.
El producto es un suplemento de base lipídica —es decir, elaborado a partir de grasas saludables y aceites esenciales— que aporta, en sobres de 20 gramos, un total de 24 micronutrientes, proteínas y ácidos omega 3 y 6. "Este es un pequeño sobrecito, son apenas 20 gramos, algo muy pequeño, pero que puede hacer una gran diferencia en la vida de los niños y niñas de este país", afirmó Alejandra Trossero, representante de Unicef en Guatemala.
Por su parte, el ministro guatemalteco de Salud, Joaquín Barnoya, remarcó que la estrategia responde a evidencia científica y no a una medida improvisada, al tiempo que señaló las causas estructurales y socioeconómicas del padecimiento en la infancia guatemalteca.
Kimberly Corado, coordinadora del Programa de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Prosalud) del Ministerio de Salud, aclaró que, aunque el programa impacta en la reducción de la desnutrición crónica, la elección de los territorios se basó en la concentración de casos de desnutrición aguda y mortalidad infantil.
Información de EFE