España, con una tasa de 53,2 donantes fallecidos por millón de población (p.m.p), contribuyó con el 23 % de los donantes de la Unión Europea (UE) y el 5 % a nivel mundial en 2025, por lo que se mantiene como líder mundial en donación de órganos de personas fallecidas durante más de tres décadas.
A pesar de que España represente el 11 % de la población europea y el 0,7 % de la población mundial, se encuentra por delante de Estados Unidos en donación de órganos de personas fallecidas (47,7 p.m.p.), según el informe del Observatorio Mundial de Donación y Trasplante, gestionado por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT).
Los resultados de este estudio, difundido este lunes por el Ministerio de Sanidad, señalan que España realizó 6.336 trasplantes, lo que supuso una tasa de 132,3 trasplantes p.m.p en 2025, cifra sólo superada por Estados Unidos, con 143,7 (49.920 trasplantes).
Esta diferencia en la tasa de trasplantes entre ambos países se debe a la mayor actividad de donación de vivo y al diferente perfil del donante fallecido en el país norteamericano, más joven y con frecuencia con defunciones por causas evitables, como los traumatismos craneoencefálicos, las lesiones por arma de fuego o la sobredosis.
Hitos destacados en la actividad nacional
Crecimiento récord a escala global
A nivel internacional, los 96 países participantes en el estudio realizaron 183.896 trasplantes en 2025, un 4 % más que el año anterior, impulsados por la expansión de la donación en vivo (que subió un 4 %) y la asistolia (que creció un 11 %). La Unión Europea también marcó máximos históricos con 32.816 trasplantes, mientras que América Latina experimentó un incremento del 5 % en su actividad trasplantadora.
EFE