Un equipo de científicos ha descubierto que las personas con anorexia nerviosa acumulan mutaciones raras y perjudiciales en el gen PLIN4, que actúa sobre los músculos y la grasa, hallazgo que abre nuevas vías para la investigación genética y metabólica de esta enfermedad y para el desarrollo de nuevos tratamientos.
La investigación, realizada por científicos de la Universidad Estatal de Michigan (MSU), en Estados Unidos, y publicada en la revista Frontiers in Psychiatry, aporta pruebas de que la biología metabólica juega un papel determinante en el desarrollo de esta enfermedad.
La anorexia nerviosa, considerada tradicionalmente como un trastorno psiquiátrico grave pero tratable, provoca una profunda alteración de la imagen corporal que hace que las pacientes limiten la ingesta calórica. Por ello, esta enfermedad tiene una de las tasas de mortalidad más elevadas de las enfermedades psiquiátricas.
El nuevo estudio ha descubierto que los pacientes con anorexia tienen casi cuatro veces más probabilidades que la población general de portar variantes raras y potencialmente dañinas del gen PLIN4, que regula cómo las células almacenan grasa, lo que, según los autores, indica que, en algunos pacientes, el origen de esta enfermedad sea una alteración en el metabolismo de las grasas.
EFE