El requisito de vacunación contra la gripe para los miembros de las Fuerzas Armadas estadounidenses fue eliminado por el Departamento de Guerra este martes. A partir de ahora pasa a ser voluntaria para todos los militares, tanto en servicio activo como en la reserva, y para el personal civil del departamento.
"Con efecto inmediato, la vacuna anual contra la gripe es voluntaria para todos los miembros del servicio de los componentes activo y de reserva, y para el personal civil del departamento de Guerra", recoge un memorando firmado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
En un video publicado en X este martes, el jefe del Pentágono consideró que la vacunación obligatoria para todos los miembros del servicio "carece de racionalidad".
"Estamos aprovechando este momento para descartar cualquier mandato absurdo y excesivo que solo debilita nuestras capacidades de combate", declaró Hegseth.
Por ello, en una afirmación que rompe con las pautas sanitarias tradicionales, animó a los militares estadounidenses a decidir libremente si quieren o no vacunarse.
"Nuestra nueva política es sencilla: si usted, un guerrero estadounidense, considera que la vacuna contra la gripe redunda en su propio beneficio, entonces tiene la libertad de ponérsela. Debería hacerlo, pero no lo obligaremos; porque su cuerpo, su fe y sus convicciones -así como su salud- no son negociables. Es sentido común", añadió.
El objetivo, explicó, es tomar medidas para "devolver la libertad y la fortaleza" al ejército.
EFE