El petróleo intermedio de Texas (WTI) se disparó este lunes un 6,28 %, hasta 71,23 dólares el barril, en la primera sesión tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán iniciada el sábado, que amenaza el suministro global de crudo.
Al término de la jornada en la Bolsa Mercantil de Nueva York, los contratos de futuros del WTI para entrega en abril sumaron 4,21 dólares con respecto al cierre del viernes.
Los analistas apuntaban este lunes a la rápida escalada en el conflicto después de que Irán tomara represalias, y en especial al riesgo para el Estrecho de Ormuz, por el que transitan unos 15 millones de barriles diarios de crudo.
Precisamente, tras el cierre de la sesión, el general de la Guardia Revolucionaria iraní, Ebrahim Yabari, advirtió de que prenderán fuego a cualquier barco que trate que intente cruzar ese estrecho por donde pasa el 20 por ciento del crudo mundial.
Inmediatamente, en reacción a las declaraciones, el Texas se disparó un 8 % en el mercado continuo de futuros y el precio del barril estadounidense alcanzaba los 72,50 dólares.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que la operación contra Irán, que está centrada en las armas nucleares del país persa, durará el tiempo que sea necesario, y planteó la posibilidad de que se alargue más de cinco semanas.
El alcance y duración de la llamada operación 'Furia Épica' lanzada el sábado contra Irán es incierta después de que Israel y EE.UU. lograran asesinar al líder supremo de la república islámica, el ayatolá Alí Jameneí, en el poder desde 1989.
Ayer domingo, la alianza petrolera OPEP+, liderada por Arabia Saudí y Rusia, anunció un incremento de producción de 206.000 barriles diarios "en vista de las perspectivas estables y las bajas reservas de petróleo", sin mencionar la guerra con Irán.
El analista de Rystad Jorge León apuntó en una nota que el incremento "probablemente no calmará a los mercados en el periodo inmediato", especialmente si quedan limitados los flujos de transporte en la región.
EFE