Un informe publicado este lunes por la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC) advierte que la contaminación atmosférica no solo afecta a los pulmones, sino que incrementa significativamente el riesgo de desarrollar y morir por diversos tipos de cáncer.
La investigación revela que la exposición prolongada a partículas finas (PM2,5) eleva un 32% las probabilidades de padecer cáncer de hígado y un 18% el colorrectal. Debido a su diminuto tamaño, estas partículas pasan de los pulmones al torrente sanguíneo, llegando incluso al cerebro, donde el riesgo de desarrollar tumores puede dispararse hasta un 63%.
El estudio subraya que el impacto varía según el tamaño de las partículas, pero en todos los casos el riesgo de mortalidad general aumenta un 12%.
Los sectores más vulnerables son las mujeres y los niños, especialmente en hogares que utilizan combustibles sólidos para cocinar, donde el riesgo de cáncer de pulmón en mujeres sube un 69%.
Ante este panorama, la UICC urge a los gobiernos a implementar políticas de energía limpia y transporte sostenible, advirtiendo que la polución está erosionando los avances logrados en la lucha contra esta enfermedad a nivel global.
EFE