Durante sus declaraciones y argumentos presentados ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) La Haya, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó que el país no renunciará a sus derechos sobre la Guayana Esequiba, subrayando que estos no se reducen a meros intereses mercantiles, sino que forman parte de una moral histórica e irrenunciable.
"Sobre la nulidad del Laudo de 1899, sobre la nulidad del Tratado de Washington de 1897, sobre la nulidad del Acuerdo de Delimitación de 1905, existe abundante evidencia. Pero también hay evidencia sobre lo que se buscaba con la innovación que supuso el Acuerdo de Ginebra en un proceso de descolonización; cómo este fue el instrumento para que las partes se concentraran no en la resolución de una controversia jurídica sobre la validez de un laudo, sino en buscar una solución práctica y satisfactoria para todas las partes sobre la controversia territorial".
Rodríguez enfatizó que el Acuerdo de Ginebra es un mecanismo inédito en el derecho internacional que busca la resolución mediante el diálogo político y negociaciones pacíficas:
"Ha quedado en evidencia la verdad de Venezuela. Nosotros hemos ratificado que Venezuela está lista y preparada para avanzar en una negociación directa. Pretender llevar a la Corte a una situación vergonzosa, como es validar un fraude ocurrido hace 127 años, es algo que Venezuela no va a reconocer, porque estaríamos incurriendo en una ilegalidad internacional".
Al cierre de su intervención, la mandataria envió un mensaje a la nación vecina, destacando que el futuro de ambos países está entrelazado por la geografía y sus pueblos:
"Al final del camino solamente queda una opción: la negociación directa, sentarnos las partes a resolver esta controversia por el bien del futuro de Guyana y de Venezuela. Me siento orgullosa de nuestro equipo jurídico, que desde 2018 ha demostrado que un laudo amañado y un fraude no pueden resolver una controversia".
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