El terremoto de magnitud 7,7 que sacudió este viernes Panamá dejó al menos 27 heridos leves, unos 300 evacuados y más de 400 edificaciones afectadas, entre ellas 142 residencias y 188 centros escolares, sin que se registren víctimas mortales, según el último balance de las autoridades panameñas.
"Los reportes iniciales reflejan daños en viviendas, centros educativos, hospitales, iglesias, edificios gubernamentales, puentes y carreteras en distintas provincias del país (...) Hasta el momento no se reportan personas desaparecidas", informó el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) en un comunicado.
El terremoto, cuyo epicentro se situó cerca de la localidad de Tonosí, en el suroeste del país, tuvo una magnitud de 7,7 según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), mientras que el Instituto de Geociencias (IGC) de Panamá lo rebajó a 7,5, mientras prosiguen las réplicas, más de un centenar.
Según el informe, gran parte del país resultó afectado en mayor o menor medida por el terremoto.
En total en las nueve provincias afectadas, además de los 27 heridos leves, resultaron dañadas por el temblor 142 viviendas, cuatro edificios residenciales, 188 centros escolares, 20 instalaciones sanitarias, 26 edificios gubernamentales, 13 iglesias, siete hoteles, nueve puentes y múltiples tramos viales, entre otros, además de daños en plantas potabilizadoras.
EFE.