Este lunes comenzó en Tampere el juicio llevado a cabo por el Tribunal del Distrito de Pirkanmaa en contra de un individuo de 28 años, señalado por el abuso sexual de 361 menores mediante Snapchat, así como por la recopilación y distribución de material pedófilo. Se trata del caso más severo de esta índole registrado en la historia de Finlandia.
Durante la sesión inicial de carácter público, el imputado compareció por vía remota desde el centro penitenciario de Hämeenlinna. En dicho lugar purga, desde 2023, una pena de tres años de cárcel a raíz de una condena previa por abuso sexual agravado contra un menor, cometida cuando se desempeñaba como docente suplente en un colegio de educación primaria.
A solicitud de los familiares de las víctimas y con el fin de resguardar su identidad, se ha dispuesto que el desarrollo de las siguientes audiencias se efectúe de manera privada.
La Fiscalía le imputa los delitos de abuso sexual agravado de menores, abuso sexual de menores y difusión agravada de material explícito que involucra a menores de edad. Conforme a las investigaciones del Ministerio Público, los hechos ocurrieron en el periodo comprendido entre 2019 y 2022, afectando a niños de entre nueve y 15 años de edad. El procesado ha admitido de forma parcial su responsabilidad durante la etapa sumarial.
El origen de las indagaciones se remonta a finales de 2022, momento en que los organismos policiales inspeccionaron el dispositivo móvil del imputado en el marco de un procedimiento legal independiente. En el dispositivo se hallaron cientos de miles de registros digitales, entre los cuales figuraban miles de fotografías y grabaciones de carácter explícito pertenecientes a niños.
Las pesquisas policiales se extendieron a lo largo de dos años para lograr la identificación de las víctimas. Se consiguió individualizar a 364 menores, aunque en tres de los casos no fue factible formalizar la acusación. Por otra parte, gran cantidad de niños que figuran en el material incautado no han podido ser identificados hasta la fecha.
De acuerdo con la hipótesis del caso, el sujeto entablaba contacto con las víctimas a través de la aplicación Snapchat para solicitarles fotografías y videos posando sin ropa o con poca vestimenta. Asimismo, exigía a ciertos menores la realización de actos de índole sexual —tales como la masturbación o la interacción con otros niños— y el posterior envío de los registros audiovisuales.
Para el desahogo de las pruebas y testimonios, la judicatura finlandesa programó un total de 45 audiencias, estimándose que el proceso legal se prolongará al menos hasta el término del año en curso.
EFE / Noticias Venevision