El movimiento palestino Hamás anunció la disolución de su órgano de gobierno en la Franja de Gaza tras casi dos décadas en el poder, con el objetivo de ceder la administración del territorio a un comité tecnocrático.
La medida busca abrir paso al Comité Nacional para la Administración de Gaza para que asuma las funciones civiles en el enclave, contemplado dentro de los planes de transición contemplados tras el acuerdo de alto el fuego.
A pesar de este giro político, la entrega del arsenal y el desarme del grupo islamista se mantienen como los principales puntos de fricción en las negociaciones internacionales.
Mientras las fuerzas israelíes continúan controlando gran parte del territorio, Hamás exige la consolidación de la nueva administración civil palestina antes de proceder con las fases posteriores que implican el retiro de las tropas extranjeras.