El frío extremo que ha registrado gran parte de Estados Unidos en los últimos días ha provocado una oleada de 'frost quakes' o criosismos en varios estados, un fenómeno que ocurre cuando el suelo se congela y se contrae de manera repentina, lo que puede generar pequeños terremotos.
Este suceso puede venir acompañado de intensas vibraciones y fuertes estruendos, especialmente por la noche, y provocar la caída de árboles.
Evan Webb, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional (NWS) del estado de Kentucky, donde se han reportado la mayoría de estos fenómenos, explicó que los criosismos se producen "cuando el suelo se satura debido a la lluvia o a la lluvia gélida, la cual logra penetrar en el suelo no congelado, filtrándose hasta saturarlo".
La descripción del experto coincide exactamente con lo que ha sucedido desde el fin de semana en Estados Unidos, donde una ola de frío ha azotado la región comprendida entre Texas y la costa atlántica norte, dejando grandes acumulaciones de nieve y temperaturas entre 15 y 20 grados inferiores a la media en algunos estados.
Información de EFE