Las luces y las sombras, «un poco la historia de todo lo que ha ido pasando y cómo se ha ido respondiendo a esos momentos como podía», es lo que intentó recoger ‘Cuando nadie me ve’, el documental sobre la vida y obra de Alejandro Sanz que este martes se estrena en España tras su mayor crisis existencial.
«Como en la vida de casi todo el mundo, hay altibajos. En la de un artista lo que pasa es que se juntan cosas como depender mucho del éxito y eso crea a veces un estrés extra», reflexiona el músico en una charla con EFE en Madrid.
Sánz habla así tras superar una depresión hace un par de años que le desenamoró de la música, ganar su vigésimo cuarto Latin Grammy con su disco ‘¿Y ahora qué?’ y esbozar de nuevo una sonrisa.
En un momento del documental, en una etapa temprana de su carrera, afirma que no sabe decir que «no» y recibe un espontáneo «puff» del entrevistador como vaticinio de lo que se le viene encima. «He aprendido a decirlo. Ese es uno de los problemas grandes que tenemos y que más daño nos hace. Hay que practicar el no», responde desde este presente más consciente con su salud mental.
«Ahora la gente lo puede reconocer antes y tomar medidas, porque la sociedad ha cambiado mucho. Cuando a mí me pasaba alguna cosa así en 1992, ni siquiera lo exteriorizaba. Eran los primeros conatos de que algo no estaba bien, pero tirabas para adelante como fuera y mucha gente se quedaría en el camino», considera.
EFE.