El príncipe Enrique dijo este miércoles ante el Tribunal Superior de Londres que las normas de la monarquía británica le impidieron demandar antes a la prensa sensacionalista del país por la intromisión ilícita en su vida privada.
«Como miembro de la institución, la política era ‘nunca quejarse, nunca dar explicaciones'», afirmó, al testificar en su demanda contra Associated Newspapers Limited (ANL), editora de ‘Daily Mail’ y ‘Mail on Sunday’, a los que acusa de causarle daños graves al obtener ilegalmente datos personales.
El duque de Sussex explicó que empezó a tomar medidas legales contra varios grupos mediáticos en 2019, después de que su esposa, Meghan Markle -con quien ahora vive en Estados Unidos-, lo hiciera también contra ANL por publicar una carta confidencial que le había enviado a su padre.
En el juicio actual, que empezó el pasado lunes, Enrique acusa a Associated de usar «técnicas ilegales» para acceder a información, como el pirateo de mensajes de voz, intervención de líneas fijas, ‘blagging’ o extracción de datos mediante engaño, escuchas físicas y obtención de facturas telefónicas y detalles de vuelos de su entonces novia, Chelsy Davy.
Al testificar ante el juez Matthew Nicklin, Enrique negó hoy la afirmación del abogado de ANL, Antony White, de que su círculo social era «poroso» y facilitaba a propósito noticias a las periodistas Rebecca English y Katie Nicholl, autoras de la mayoría de artículos en disputa.
EFE.