La organización de la gala de los premios Óscar ha incrementado este año la seguridad de la ceremonia después de que el FBI advirtiera a las autoridades de California sobre una presunta amenaza por parte de Irán contra la costa oeste de Estados Unidos.
Según apuntan varios medios locales, este año la ceremonia contará con más medios debido a esta alerta, a la que ayer se refirió el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Según el presidente, el Gobierno analiza una afirmación no verificada sobre un posible complot de Irán que implicaría el uso de drones lanzados desde una embarcación frente a la costa para atacar objetivos en California.
El gobernador de California, Gavin Newsom, confirmó que funcionarios federales alertaron sobre este extremo al estado californiano, pero también indicó que no existe una "amenaza inminente". El memorando del FBI señalaba que la información recibida aún no ha sido comprobada ni verificada.
Durante la rueda de prensa, los productores ejecutivos de la transmisión, Katy Mullan y Raj Kapoor, anunciaron que la ceremonia contará con mayor seguridad.
"Contamos con el apoyo del FBI y el Departamento de Policía de Los Ángeles, y es una estrecha colaboración", declaró Kapoor.
EFE.