Trinidad y Tobago está entrando en una nueva fase de su industria petrolera, que tiene 118 años de historia, pasando de la explotación de yacimientos de petróleo y gas en declive a la exploración en aguas profundas.
El ministro trinitense de Energía, Roodal Moonilal, que el gasto estimado en el sector energético promediará 2.700 millones de dólares anuales durante el periodo 2025-2027, frente a los US$1.700 millones anuales de los tres años anteriores.
Durante su intervención en el Simposio de Energía de la Sociedad de Ingenieros de Petróleo, celebrado en el sur de Trinidad, Moonilal señaló que el crecimiento futuro del país dependerá del desarrollo de los recursos marinos fronterizos.
También explicó que la exploración en aguas profundas se llevará a cabo con empresas conjuntas entre bpTT y Shell, en los bloques 25a, 25b y 27, frente a la costa este de Trinidad; y entre Exxon y Oxy en el bloque TTUD-1.
Al respecto, citó la asociación entre bpTT y EOG en los proyectos Mento y Coconut, en la cuenca Columbus, al sur de Trinidad, como ejemplo de la exploración continua en yacimientos marinos más profundos.
Moonilal indicó que el Gobierno trinitense también está impulsando proyectos de gas transfronterizos con Venezuela para compensar la disminución de la producción nacional.
Las previsiones de producción no incluyen el gas de los campos fronterizos Manakin-Coquina, Loran y Dragon que, según el ministro, "tienen el potencial de aumentar significativamente el suministro nacional de gas".
Venezuela otorgó el pasado 11 de junio a la británica Shell una licencia para el desarrollo de una primera fase de exploración y explotación del campo de gas Loran, que cuenta con siete yacimientos, de los cuales seis son transfronterizos con Trinidad y Tobago.
"Dados los beneficios para todas las partes involucradas, es probable que estos acuerdos se conviertan en la norma en el futuro", aseguró el titular de Energía trinitense.
EFE