El Gobierno de Rusia ha intensificado drásticamente su presión política y económica sobre Armenia en vísperas de las elecciones legislativas del país caucásico.
En lo que representa un nuevo pico en la tensión bilateral, Moscú amenazó formalmente con suspender los suministros de gas natural, productos petrolíferos y diamantes en bruto si la administración armenia continúa con su proceso de integración en la Unión Europea.
La advertencia se formalizó mediante una carta del ministro de Energía ruso, Serguéi Tsiviliov, que plantea la rescisión unilateral del acuerdo preferencial de cooperación que ambos países mantienen desde 2013.
Esta ofensiva económica del Kremlin tiene como objetivo directo frustrar la reelección del actual primer ministro armenio, Nikol Pashinián, quien ha liderado un notable giro diplomático hacia Occidente.
El distanciamiento entre Moscú y Ereván se aceleró tras la falta de apoyo militar ruso a Armenia durante el conflicto con Azerbaiyán en 2023 por el control de Nagorno Karabaj. Desde entonces, Pashinián congeló la participación de su nación en la alianza militar postsoviética y estrechó lazos con Washington y Bruselas, una postura que el Kremlin ya había castigado previamente con la prohibición de importar flores, agua mineral y licores bajo supuestos argumentos fitosanitarios.
La pérdida del acuerdo preferencial supondría un golpe devastador para la economía de Armenia, que actualmente depende de Rusia para el 85% de sus importaciones de gas, dos tercios de sus productos petrolíferos y la mitad de sus diamantes en bruto.
El propio presidente ruso, Vladímir Putin, sugirió que las tarifas del gas para Armenia podrían cuadruplicarse, pasando de los 177 dólares actuales por cada mil metros cúbicos a los 600 dólares que pagan otros mercados europeos. Ante la advertencia, Pashinián respondió con firmeza, asegurando que la decisión de pertenecer a la Unión Económica Eurasiática o a la Unión Europea corresponde exclusivamente al voto de los ciudadanos y que las amenazas de Moscú atentan contra la lógica de la cooperación.
EFE, Noticias Venevision