El Gobierno de Rumanía aprobó este viernes medidas para contener el alza del combustible, entre ellas reducir en 30 bani (0,06 euros) por litro el impuesto al diésel y limitar a una al día las subidas de precios en las gasolineras.
La medida se centra exclusivamente en el diésel, ya que este combustible ha sufrido los mayores incrementos y representa cerca del 75 % del consumo total del país, debido a su uso predominante en el transporte de mercancías, pasajeros y en gran parte del parque automovilístico.
En Rumanía, el segundo país más pobre de la Unión Europea (UE), con un salario medio equivalente a 1.200 euros, el litro de diésel se vende a alrededor de 1,98 euros y la gasolina a 1,72 euros.
El Ejecutivo también introdujo límites a las gasolineras: solo podrán subir los precios una vez al día, hasta el mediodía, aunque podrán reducirlos en cualquier momento.
Con ello se busca evitar fluctuaciones constantes y posibles prácticas especulativas.
Por otro lado, se estableció una contribución solidaria para las empresas que extraen o procesan petróleo en el país, aplicable cuando el precio medio mensual del barril de brent supere los 70 dólares.
Este mecanismo es temporal y progresivo, según el Ejecutivo, con tasas que van del 1,5 % al 9,9 % según el nivel de precios.
Estas medidas se suman a otras adoptadas recientemente, como la reducción en un 50 % de los márgenes de beneficio del sector petrolero y el control de exportaciones, con el objetivo de mitigar la crisis energética en el país.
EFE