Con el inicio del nuevo año fiscal, Fedecámaras Monagas ha hecho un llamado formal a la Alcaldía de Maturín para que se revise y ajuste a la baja el cobro de impuestos municipales. La organización gremial propone fijar la alícuota en un 1.5%, con el objetivo de garantizar la operatividad y permanencia del sector comercial y productivo en la entidad.
El presidente de Fedecámaras en el estado, Edgardo Verdi, explicó que aunque la Ley de Armonización Tributaria establece un tope del 3%, este debería ser interpretado como un máximo y no como una tarifa obligatoria. Según Verdi, las condiciones actuales del mercado exigen una carga fiscal más ligera para evitar el cierre de establecimientos.
"Lo que queremos es que estas ordenanzas se revisen. Se lo planteamos al Gobierno en las mesas de trabajo; la propuesta es que se fije en 1.5%. Si bien la ley habla de un 3%, entendemos que el cobro debe estar por debajo de ese límite para ser sostenible", aseveró el dirigente gremial.
La solicitud surge como una medida de auxilio para los empresarios locales, quienes enfrentan desafíos económicos que comprometen su estructura de costos. Desde Fedecámaras se insiste en que una política tributaria flexible no solo beneficiaría a los comercios, sino que fomentaría la formalización de nuevos negocios, incrementando finalmente la base de contribuyentes en el municipio.
Con información de MundoUR