La selección mexicana recibirá este jueves a Sudáfrica en la esperada inauguración de la Copa Mundial de fútbol. Se trata de un compromiso clave para ambos cuadros, pero especialmente para los anfitriones, quienes cargan con la obligación de firmar una presentación sólida que ilusione de inmediato a su afición.
A pesar de haber sufrido una docena de bajas por lesiones en los últimos meses, el seleccionador mexicano, Javier 'Vasco' Aguirre, respira optimista: la mayoría de sus piezas clave se ha recuperado a tiempo y el resto cuenta con sustitutos de buen nivel. Para el conjunto azteca —ubicado en el puesto 14 del ranking FIFA— el único resultado aceptable es la victoria frente a la selección 60 del mundo, un rival que llega con pocos jugadores en el extranjero y tras haber sido eliminado en los octavos de final de la pasada Copa Africana.
El esquema del 'Tri': México presentará una retaguardia de cuatro hombres comandada por los centrales Johan Vásquez (Genoa) y César Montes (Lokomotiv de Moscú), acompañados por Jesús Gallardo en la izquierda y la duda entre Israel Reyes o Jorge Sánchez por derecha. Aunque el contención Edson Álvarez viene saliendo de una cirugía, la medular contará con la solidez de Erik Lira y la creatividad de Álvaro Fidalgo. En el ataque, Julián Quiñones —líder goleador en Arabia Saudita— formará una dupla explosiva con Raúl Jiménez.
La propuesta de los 'Bafana Bafana': El estratega Hugo Broos apostará por un bloque defensivo sólido para intentar sorprender a los mexicanos mediante contragolpes rápidos. La ofensiva africana estará liderada por Lyle Foster, referente del Burnley, apoyado por una base de jugadores de la liga local que destacan por su gran entendimiento colectivo.
Los sudafricanos se han preparado durante una semana en Pachuca, ciudad ubicada a 2.459 metros sobre el nivel del mar. Esta altitud, incluso superior a la de la capital del país, les ha permitido adaptarse a las condiciones físicas extremas que encontrarán en el Estadio Azteca, el mítico recinto que este jueves pasará a la historia como el primero en albergar tres Copas del Mundo distintas.
Sudáfrica ya sabe lo que es aguarle la fiesta al cuadro norteamericano: empataron 1-1 en la inauguración del Mundial 2010 y se mantienen como el último combinado de su continente que ha logrado vencer a México (en el año 2005).
Sumar de a tres será vital para las dos escuadras, ya que ambas compartirán un sector de alta exigencia competitiva y cerrarán la fase de grupos midiéndose ante Corea del Sur y la República Checa.
Noticias Venevision / EFE