Gregg Popovich, legendario entrenador de los San Antonio Spurs, comunicó a sus jugadores este jueves que no volverá al banquillo en esta temporada, después del derrame cerebral que sufrió el pasado noviembre, pero afirmó que confía en hacerlo en un futuro.
"He decidido no volver al banquillo esta temporada. Mitch Johnson (el entrenador interino) y su cuerpo técnico han hecho un fantástico trabajo y la determinación y profesionalismo que los jugadores han mostrado, al estar unidos en esta difícil temporada, ha sido genial", aseguró Popovich en un comunicado oficial.
"Seguiré enfocándome en mi salud con el deseo de poder volver a entrenar en un futuro", concluyó.
Popovich se reunió en la mañana de este jueves con los Spurs y la plantilla completa por primera vez tras su problema de salud y dedicó al equipo una sentida charla, según informan los medios estadounidenses.
El técnico, de 75 años, sufrió un derrame el pasado 2 de noviembre antes de un partido contra los Minnesota Timberwolves y dos días después se supo que dejaría el banquillo por un periodo indefinido debido a problemas de salud.
En su ausencia, asumió el mando de los Spurs de manera interina Mitch Johnson.
Considerado como uno de los mejores entrenadores de la historia del baloncesto, Popovich es sinónimo de éxito, constancia y fidelidad a los Spurs, a los que ha dirigido de manera ininterrumpida desde la temporada 1996-1997.
Popovich cambió por completo el ADN de la franquicia y llevó a los Spurs a ganar cinco anillos (1999, 2003, 2005, 2007 y 2014).
La extraordinaria trayectoria en la NBA de Popovich está sobre todo ligada a un mito del baloncesto como Tim Duncan y también a otros jugadores excepcionales como David Robinson, Kawhi Leonard, Tony Parker y el argentino Manu Ginóbili.
EFE