Caribes de Anzoátegui sacó temprano del juego a Ricardo Sánchez, el Lanzador del Año, y derrotó 5-3 a Navegantes del Magallanes, para silenciar a las casi 16 mil personas que asistieron al Estadio José Bernardo Pérez con la intención de celebrar, pero ahora tendrán que ver el desenlace de la Gran Final, en Puerto La Cruz.
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La Tribu anotó la totalidad de sus carreras en el primer tercio del compromiso, incluidas cuatro contra el zurdo Sánchez, quien con tres días de descanso apenas pudo mantenerse en la loma durante un inning y dos tercios.
Herlis Rodríguez bautizó la pizarra con un doble que remolcó dos rayitas tan pronto como en el primer capítulo, con las bases llenas, un out y cuenta de 1-1.
“El plan fue el mismo de todos los días. Tomar turnos de calidad e intentar tomar la ventaja, algo que no habíamos podido hacer, y por fin se nos dio. Pudimos manejar ese escenario”, relató el tachirense. “Asumí ese turno con tranquilidad. Traté de buscar algo encima del home plate y ponerle la parte gruesa del bate”.
El toletero zurdo, alineado sexto madero, se fue de 4-2 con ese par de remolcadas, además de una anotada, para encumbrarse como la figura ofensiva del compromiso, que forzó el regreso de la serie por el gallardete al Estadio Alfonso “Chico” Carrasquel.
“Temprano le dije a los muchachos, que si tenemos un 1% de posibilidad, el otro 99 % tiene que ser de fe. Eso es lo que nos está caracterizando esta temporada”, relató Rodríguez. “Caribes vino a buscar 2 juegos de 3 acá. Ahora tenemos que descansar y tratar de lo que los próximos resultados estén a nuestro favor”.
RESPONDIÓ EL PITCHEO
Ningún abridor de Caribes, hasta ahora, había lanzado más de 4.0 capítulos durante los cuatro primeros careos de la serie. Emilio Vargas rompió la tendencia al actuar por espacio de 4.2 episodios con solo una carrera -limpia- admitida y cinco ponches a su cuenta.
“Hemos venido estudiando a los bateadores todos estos días para tener mejores resultados. Pero la clave del día de hoy, para obtener buenos resultados, tiene que ver con el trabajo que he estado haciendo con los pitching coaches (Jesús Hernández, Jean Toledo y Jesús Martínez) en cuanto al ángulo de mi brazo”, explicó el dominicano. “En la anterior salida estaba fallando algo, los pitcheos se me estaban quedando muy en el medio y no podía atacar por encima del conteo”.
El derecho, en definitiva, efectuó 71 envíos, 46 de ellos strikes (45%). Además, indujo un rodado y cuatro flys, para limitar a la artillería naval, que la velada anterior fabricó 14 carreras.
“El plan de pitcheo lo hicimos un poco diferente, ya que la toletería del Magallanes hizo los ajustes en las derrotas que tuvimos con ellos”, abundó el receptor Jesús Sucre. “Le cambié el plan a algunos jugadores, como Leandro Cedeño, quien nos había estado haciendo mucho daño y creo que eso fue fundamental, sacarlo de todos esos batazos que venía dando. Le pitchamos difícil, para ponerlo incómodo”.
Uno de los turnos clave de la velada, precisamente, fue contra Cedeño, el hombre récord. Viajó al plato en el séptimo episodio, representando el empate, y fue ponchado por Liarvis Breto, luego de que la cuenta cayera a 2 bolas y 0 strikes.
“SILVINO TIME”
Silvino Bracho, por su parte, se apuntó un juego salvado de cuatro outs, sin recibir carreras, pese al escenario adverso.
Tucupita Marcano conectó un jonrón solitario frente a Yoelvín Silven luego de dos outs en el octavo tramo para recortar la diferencia a solo de dos carreras y alimentar la intención de otra remontada postrera del Buque. Fue ese el momento en el que ingresó Bracho, quien dominó con un rodado al cuadro a Odúbel Herrera para terminar el octavo tramo.
Ya en el noveno, el marabino recibió un sencillo de Renato Núñez como emergente para abrir el acto. Enfrentó a Wilfredo Tovar, quien representaba el empate, y lo dominó con un rodado para dobleplay que apagó la efervescencia en el parque, no sin antes enviar la jugada a revisión por el out en la inicial.
“Cuando pidieron la jugada, (Leonel) Valera (el tercera base) se me acercó y me dijo que ya habíamos logrado salir del peligro. Y no vi ningún peligro. Les he dicho que disfruten el juego, porque ellos tienen un equipo increíble”, apuntó Bracho. “Conozco a Wilfredo, y no busqué poncharlo, sino inducir un rolling y se dio. Pudo salir el dobleplay”.
El diestro, finalmente, consiguió el último out con un rodado de Eliézer Alfonzo Jr. hacia la intermedia.
“Me ha impactado la actitud del equipo. Es una balanza entre jóvenes y veteranos que manejan una serenidad increíble. Lo pudieron demostrar en el terreno, y espero que lo hagan también en el Chico. Conversé con ellos temprano y les dije que no habíamos tomado ventaja en ningún juego”, describió Bracho. “Si lo buscábamos hacer, podíamos crear un contexto diferente y favorable para nosotros. Así ocurrió”.
LO QUE VIENE
La serie seguirá el lunes, con Eduardo Salazar como probable abridor de Caribes. En tanto, Magallanes, apunta a contar con Esmil Rogers como su iniciador.
Prensa LVBP