Brasil y Marruecos protagonizan este sábado el primer gran duelo del Mundial de 2026 en el MetLife de Nueva Jersey. En el imponente escenario de la gran final se pondrán frente a frente la selección más laureada del planeta y la más prometedora del continente africano; esta última, severamente golpeada por dos sensibles ausencias de última hora. Ambas escuadras parten como las grandes favoritas de un Grupo C que completan Escocia y Haití.
La Canarinha aspira a romper una sequía de más de dos décadas para conquistar su ansiado hexacampeonato. Por su parte, los Leones del Atlas buscan revalidar el histórico cuarto puesto de Catar 2022 y dar continuidad a una generación de oro liderada por Achraf Hakimi, a la que recientemente se ha sumado el talento de Brahim Díaz. El pulso entre ambos combinados podría definir desde ya el liderato del sector.
El Scratch atraviesa un proceso de profunda transformación desde el arribo del técnico italiano Carlo Ancelotti en mayo de 2025. Tras firmar las peores eliminatorias sudamericanas de su historia, el desembarco de Carletto ha conseguido levantar el ánimo de una torcida desilusionada por las eliminaciones en cuartos de final de Rusia 2018 y Catar 2022.
Sin embargo, el equipo aún exhibe grietas preocupantes en la retaguardia —ha encajado 10 goles en los últimos 7 partidos—, mientras la atención mediática sigue volcada en Neymar. El astro brasileño se incorporó tocado a la concentración debido a un percance físico de grado II en el gemelo derecho; todavía no se entrena con el grupo y está prácticamente descartado para el debut de su "último baile" mundialista. Aun así, piezas clave como Vinícius Júnior y Raphinha están llamadas a dar un paso al frente, y el portero Alisson Becker mantiene intacta la fe en el título.
Respecto a la conformación del primer once de Ancelotti, todo apunta a que el estratega italiano aparcará su idea de alinear cuatro atacantes y optará por un enganche para abastecer al tridente ofensivo conformado por Vinícius, Raphinha y Matheus Cunha. Los problemas crecen en la zaga: el lateral Wesley sufrió una dolencia en el último amistoso ante Egipto y fue desconvocado, siendo sustituido de emergencia por el mediocampista Éderson (Atalanta). Ante esto, Danilo y Alex Sandro asumirán los cuestionados carriles defensivos.
Marruecos es consciente de que Brasil ha perdido la hegemonía de antaño y pretende dar un golpe de autoridad sobre la mesa. El combinado africano también vive una etapa de adaptación bajo el mando de Mohamed Ouahbi, quien asumió el cargo en marzo tras coronarse campeón mundial sub-20 en octubre de 2025. El timonel llega invicto con la selección absoluta gracias a un balance de dos empates y tres victorias en sus cinco compromisos de preparación.
No obstante, los Leones del Atlas han sufrido un doble varapalo en vísperas del debut. Ez Abde, delantero del Real Betis afectado de la rodilla, y Nayef Aguerd, zaguero del Olympique de Marsella con problemas físicos, fueron dados de baja de la convocatoria, lo que se traduce en dos ausencias sumamente sensibles para un sistema estructurado para defender y contragolpear.
"Perderme un torneo tan importante es un golpe muy duro, y no voy a negar que duele. Pero en los momentos difíciles es cuando más valor tienen la fe, la paciencia y la gratitud", expresó Abde Ezzalzouli en sus redes sociales.
Para recomponer el grupo, el seleccionador citó a Amine Sbai (Angers) y a Marwane Saadane (Al-Fateh). ¿Podrá Marruecos repetir la gesta de hace cuatro años? La respuesta comenzará a escribirse este sábado en Nueva Jersey.
EFE / Noticias Venevision