Un grupo de científicos dio un paso clave para entender por qué el cuerpo acepta la mayoría de los alimentos sin causar alergias, mientras que algunos ingredientes pueden provocar reacciones peligrosas.
nvestigadores de Stanford University, el Salk Institute y la New York University identificaron los fragmentos de proteínas que indican al sistema inmune cuáles alimentos son seguros. Este avance permite conocer mejor cómo el organismo distingue entre lo que puede tolerar y lo que considera una amenaza, abriendo nuevas posibilidades para tratar las alergias alimentarias.
El equipo de Jamie Blum, doctora en inmunología, y Elizabeth Sattely, profesora asociada, identificó tres fragmentos de proteínas –denominados epítopos– presentes en alimentos vegetales comunes: soja, maíz y trigo.
Estos pequeños segmentos actúan como señales de paz para el sistema inmune. Al detectarlos, las células T reguladoras envían la orden de tolerar el alimento, evitando que el cuerpo reaccione con alergias o inflamaciones. El estudio, publicado en la revista Science Immunology.
Durante décadas, la ciencia supo identificar las proteínas responsables de las alergias más frecuentes, como las del maní o el huevo. Estas provocan que el sistema inmune genere anticuerpos, activando células inflamatorias y desencadenando síntomas adversos.
Sin embargo, hasta ahora no se conocía con precisión qué componentes alimentarios promovían el efecto contrario: la tolerancia.
Los científicos partieron de una pregunta simple: si sabemos cómo funciona la reacción alérgica, ¿por qué ignoramos el proceso que permite la convivencia pacífica con la mayoría de los alimentos? Para responder, analizaron las células T reguladoras de ratones alimentados con una dieta variada y buscaron exactamente a qué fragmentos de proteínas se adherían. Así lograron rastrear los epítopos de maíz, trigo y soja que el sistema inmune identifica como “amigables”.
“Comprender cómo el sistema inmunitario puede considerar una proteína como segura puede conducir al desarrollo de nuevas terapias para promover la tolerancia en personas con alergias”, subrayó Jamie Blum el comunicado oficial del Instituto Salk.
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