EE.UU. ha dado la vuelta, literalmente, a su pirámide alimenticia. Las nuevas guías dietéticas publicadas esta semana por los Departamentos de Salud y Agricultura recomiendan menos azúcares, un mayor consumo de proteína animal, como para sorpresa de muchos carne roja, o la sugerencia de "no beber alcohol en el desayuno".
El secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., aseguró que el objetivo es "poner la comida real en el centro de la dieta", respaldados por lo que llaman "ciencia de máxima calidad" y "sentido común”.
Las guías, actualizadas cada cinco años, influyen directamente en programas federales de alimentación escolar y subsidios nutricionales, como la comida que se sirve en colegios, hospitales y prisiones, por lo que su impacto va mucho más allá de la mesa familiar.
La nueva pirámide propuesta por la Administración cambia la tradicional composición visual de la dieta estadounidense.
En la parte más ancha, ahora arriba, aparecen carnes, lácteos y grasas "saludables", junto con frutas y verduras. Abajo, los cereales integrales.Lo primero que llama la atención en la esquina superior izquierda es un filete, un cartón de leche entera y una barra de mantequilla.
Aunque la carne roja puede formar parte de una dieta saludable, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, junto a la Organización Mundial de la Salud, de la que EE.UU. se ha retirado, han clasificado su consumo como "posiblemente cancerígeno".
EFE | Noticias Venevisión