Especialistas internacionales y activistas de la salud consideran que el snus sueco representa una alternativa menos dañina frente al tabaco convencional en México, en un contexto marcado por la ineficacia de la prohibición de los vapeadores y las elevadas tasas de mortalidad asociadas al cigarrillo tradicional. El snus es un producto de tabaco húmedo de origen sueco que se consume por vía oral en bolsas de tela porosas colocadas entre el labio superior y la encía, lo que permite la absorción de nicotina sin combustión ni humo.
Durante la presentación del estudio Tabaco en México, un problema sin solución, el presidente de la Red México Sin Tabaco, Jesús Felipe González Roldán, subrayó que la mejor decisión de salud pública es no iniciar la adicción a ningún producto con nicotina. No obstante, recordó que el país registra 81.000 muertes al año a causa del tabaquismo y cuenta con 15 millones de fumadores, de los cuales una tercera parte morirá de forma prematura. Asimismo, señaló que la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) ya es la séptima causa de muerte en mujeres mexicanas.
Ante este panorama, el portavoz de la Asociación Nacional de Usuarios de Snus de Suecia, Samuel Lundell, sugirió que la experiencia del país nórdico con este producto libre de humo ofrece una ruta útil para reducir los estragos del cigarro. Lundell destacó que Suecia mantiene la tasa de cáncer de pulmón más baja de Europa gracias a la migración voluntaria hacia el snus. Sin embargo, advirtió que su consumo está ligado a cardiopatías y no se recomienda en embarazadas, personas con diabetes o pacientes con antecedentes cardíacos.
A pesar de la prohibición del vapeo en México, los especialistas denunciaron que el número de usuarios se ha triplicado hasta alcanzar los 5 millones de personas, lo que evidencia que la legislación actual resulta obsoleta y genera una evasión fiscal anual de 530 millones de dólares por comercio informal. Por su parte, la investigadora Priscilla Callahan-Lyon coincidió en que la meta principal debe ser la abstención total, aunque aclaró que las alternativas sin combustión no son más nocivas que el cigarrillo convencional. «Hay mucha publicidad mala de los cigarrillos electrónicos y mucha gente cree que son peores que los cigarrillos normales, y eso definitivamente no es verdad», afirmó. El foro concluyó con un llamado urgente al Gobierno mexicano para actualizar el marco normativo ante una crisis que satura el sistema de salud y afecta gravemente a la población adolescente.
EFE / Noticias Venevision