En momentos que desafían el espíritu del país, la solidaridad emerge como la fuerza más transformadora. Tras el terremoto del pasado 24 de junio y las intensas lluvias que han afectado a diversas zonas de la ciudad capital, la empresa de entretenimiento Bajo el Árbol ha desplegado un intenso operativo de acopio, movilización y repartición de insumos para brindar atención directa a quienes se han quedado sin hogar o se encuentran en situación de vulnerabilidad.
Manteniendo su apuesta inquebrantable por el país, el equipo de Bajo el Árbol ha concentrado sus esfuerzos, que han empezado inmediatamente después del doblete sísmico del 24 de junio, en atender de forma prioritaria aquellos refugios donde la población infantil es mayor, entendiendo que el resguardo de los más pequeños es fundamental en medio de la crisis.
Durante la última semana, el equipo visitó un refugio en el sector Capuchinos, logrando dotar a las familias de insumos esenciales. La jornada no solo entregó asistencia material, sino también apoyo emocional con la participación especial de Domingo Mondongo, quien llevó risas y un respiro en medio de la adversidad; una actividad que se replicará este viernes 3 de julio en la comunidad de Coche.
Asimismo, Bajo el Árbol ha brindado atención directa a múltiples familias de La Pastora que perdieron sus viviendas a causa del sismo y el temporal reciente, coordinando la entrega de alimentos y evaluando las fases de apoyo logístico.
El llamado a continuar: ¿Cómo ayudar?
La organización hace un llamado urgente a la sociedad civil, empresas aliadas y ciudadanos a mantener activos los aportes en su Centro de Acopio en La Castellana (Avenida Santa Teresa de Jesús, Quinta Arboleda, al lado de Casa Toscana).
Tras el diagnóstico en el terreno, las necesidades más críticas en los refugios son:
Nutrición e infantil: Fórmulas para bebés, compotas, pañales y alimentos no perecederos.
Salud: Medicamentos básicos y para enfermedades crónicas y productos de higiene personal.
Reconstrucción: Materiales de construcción para el levantamiento de hogares afectados, especialmente en la parroquia La Pastora.
Más allá de la contingencia física, Bajo el Árbol tiene como meta integrar el apoyo a las comunidades de las artes y la cultura, sectores que también han visto sus espacios e iniciativas impactados por el sismo, promoviendo que la creatividad y la expresión sigan siendo un motor de sanación social.
Si quieres colaborar con insumos o con tus ideas y talento, o enterarte de sus actividades, puedes buscarlos en RRSS como @bajoelarbol.